martes, 11 de febrero de 2014

La conexión entre la literatura y el rol


Se dice que los juegos de rol nacieron de los juegos de miniaturas; por ejemplo, el antecesor de D&D es Chainmail. Es cierto que las miniaturas y los mapas, cosas de juegos de simulación de guerra, son parte aún de muchos juegos de rol, pero lo cierto es que muchos juegos de rol no utilizan estas herramientas del todo y en el caso de D&D, nació tanto de un juego de miniaturas como de la literatura. No quisiera que tomen mi palabra por un hecho, así que tengo pruebas.

En el primer Dungeon Master’s Guide, Gary Gygax se tomó la molestia de explicarnos de dónde vino su inspiración para hacer un juego de rol. Menciona primero que nada las historias que su padre le leía cuando niño, cómics, cine, cuentos de hadas, libros sobre mitología, y literatura de ciencia ficción y fantasía. Le sugiere al Dungeon Master tomar ideas de estas fuentes para desarrollar sus campañas. Incluso lista una serie de obras literarias que influyeron en la creación de D&D.

Muchos roleros se sentirán identificados. Para muchos, nuestro interés por el rol viene de los mismos lugares. Y ciertamente muchos DMs y jugadores, habiendo leído esta sugerencia de Gygax en el DMG o no, utilizan la literatura y otras fuentes narrativas como influencias primordiales de las historias que se cuentan en sus campañas.

Entonces, hay juegos de rol sin miniaturas (¡incluso sin dados!), ¿pero hay juegos de rol sin narración? O puesto de otra manera, un juego de rol sin miniaturas sigue siendo un juego de rol. Un juego de rol sin narración deja de serlo. Los juegos de rol por su naturaleza son juegos narrativos.

¿Creen que este nexo entre literatura y rol siga vivo hoy en día? ¿Qué fuentes de inspiración usan para sus campañas y personajes?
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