Ir al contenido principal

La aldea de los enanos

Una vez librado Ancelot de las cadenas opresivas del malvado Akron y el príncipe oscuro Dargor, los heraldos junto a los enanos, los reyes de la Santa Alianza, los elfos y los bárbaros nórdicos se unieron todos en una fiesta en Lork, el pueblo enano, donde la celebración tomo el control de todos. Todos excepto quizá Aresius y el Guerrero Sin Nombre, quienes algunos pensamientos no les dejaban disfrutar de la alegría.

El vino de los enanos, los bailes y la fiesta lograron evocar los sueños de Rose, donde ella junto a Arwald interpretaban una danza de fuego y viento. Eric, rey de Elnor, también disfrutaba de la compañía de Rose mientras probaba las bebidas enanas. Los dragones investigaban cuidadosamente las costumbres enanas, tan únicas y sin embargo tan prontas a extenderse a las otras razas invisiblemente.

Finalmente Aresius habla seriamente con Sin Nombre y le susurra que tiene noticias de gran rigor que debe discutir con los demás. Crombie, junto con los guerreros de Ancelot, han sido secuestrados bajo las garras del rey oscuro Akron, quien va con su ejército por las Tierras de los Dragones. Teme revelar esta información a la Santa Alianza, quienes podrían ordenar un ataque directo en territorio hostil, lo que diezmaría los ejércitos aliados.

Los heraldos no saben guardar el secreto por mucho, y su comportamiento en las festividades llaman la atención de los enanos y la Santa Alianza, quienes convocan a una reunión. Quizá el vino enano o los principios de la Corte propiciaron lo que pasó después, pero el hecho es que nuestros heraldos rápidamente divulgaron el secuestro y, como el sabio Aresius había vaticinado, Harold III, el Valiente, ordena un ataque inmediato. No obstante, los heraldos logran convencer a la Santa Alianza de hacer un viaje de exploración primero, a lo que Harold accede, y les da un día.

Arwald está consumido en el alcohol de los enanos, y los demás heraldos toman la decisión de ir junto a Aghata hacia la Tierra de los Dragones. Viajan sobre alas de dragones hacia el desierto del sur, buscando los ejércitos enemigos, pero detienen su paso al observar dos dragones azules volando en su dirección. La voz de Dargor sale a través de sus fauces, y les ordena retroceder. Los heraldos dudan, y finalmente Aghata interpreta una canción para el dragón que lo mantendría distraído para que los demás heraldos escaparan.

Algunas dunas más tarde, bajo el calor del desierto, los heraldos avistan a lo lejos las huestes del terror, pero son entretenidos nuevamente, esta vez por un grupo de sombras que se mueven con presteza por las arenas. El guerrero sin nombre desciende en su dragón para ser derribado de su montura y probar la arena. Las sombras lo cubren por completo dejándolo inconsciente en segundos. Los demás heraldos dudan, pero atacan a las sombras y logran espantarlas y destruirlas. Una sombra escapa a los poderes mentales de Aghata y huye en dirección al ejército malvado, la trovadora la sigue sin tregua y combate con ella al tomar forma física una vez en campo enemigo.

Al mismo tiempo, un kobold azul con una curiosa orbe índigo detiene al resto del grupo, amenazándolos con destruirlos si no huyen inmediatamente. Luego de discutirlo, los heraldos deciden retroceder, dejándole a la mujer de cabello blanco un destino incierto.

En su camino por los cielos de Onira, Rose se encuentra con una criatura de luz, un ángel que, de alguna manera inexplicable para ella, surgido de la Espada Mística en aquél amanecer victorioso, no volvió a su tierra celestial. Esta epifanía le habla a Rose y le comunica la horrible noticia de la que ella ya está consciente, sus amigos fueron capturados por el enemigo. Loriel, el ángel, ofrece su ayuda inocente y Rose, acepta ayudarle a encajar en este mundo tan diferente.

Aresius también vuela, aunque un tanto errático, por los cielos para encontrarse con los heraldos y hacer algún plan. Ciertamente la Tierra de los Dragones es inhóspita para los aliados y no desean iniciar un combate allí. Pero podrían intentar una alianza con los dragones metálicos y, como Aresius sugiere, ir a la casa de Dargor mientras él no está, y conocer un poco más sobre sus enemigos y donde se refugian.

Aresius se teletransporta salvajemente hacia la Corte Unseelie en búsqueda del heraldo errante, Baru Epicus, quien disfruta un sombrío ritual nupcial. Le insiste que se una al grupo y los ayude a sobrevivir en su lucha contra las huestes oscuras. El guerrero del hielo accede, y al segundo, su cuerpo se encuentra en la Montaña Negra, hogar de Dargor, el Príncipe de las Sombras.

Por mientras, Rose va por Arwald, a quien no encuentra en las mejores condiciones junto a Eric. El príncipe de Ancelot decide ir con los heraldos y se aferra a un pequeño recipiente que recibió terminada la guerra, que según dijo Aghata, contiene las lágrimas de un ángel.

El guerrero nórdico desata su ira súbitamente contra el Guerrero sin Nombre, quien acepta a un combate honorable, para desatar nudos del pasado. El ángel Loriel no sabe interpretar lo que sucede, ni siquiera con la ayuda de Rose, pero el combate transpira sin ninguna fatalidad. Y tras limpiarse la suciedad y la sangre, los corazones de ambos guerreros están un poco más en paz con la tierra y los dioses que les dieron vida.

Escalan la Montaña Negra y encuentran el castillo de Dargor, adornado por cientos de horrendas gárgolas y rodeado por muertos que se rehúsan a estar en sus tumbas. Una de las gárgolas defiende las puertas y amenaza con robarles la vida y el alma. Pero los heraldos tienen un aliado más. Esta vez, el cielo está con ellos.
Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Frases de Star Wars y sus (imprecisas) traducciones

Hay varias diferencias interesantes entre las versiones en inglés, español ibérico y español latino de la Guerra de las Galaxias. Entre ellas está el nombre de R2-D2, que pronuncian erre dos, de dos (o sólo erre dos para abreviar) enla versión española, pero arturito en la versión latina. Pero quizás más importante son las frases inmortales de la saga, cuyas traducciones pudieron ser más precisas.

CASO 1: Una cuestión de fe

La frase es de Darth Vader en Una nueva esperanza.

Original: “I find your lack of faith disturbing.” (alrededor del minuto 1:30)

Versión española: "Su carencia de fe resulta molesta."

Versión latina: "Su falta de fe resulta molesta." (alrededor del minuto 7:30)
Carencia no es una palabra que, almenos en América, utilizamos a menudo con la palabra fe.

Mi versión: "Su falta de fe me resulta perturbadora."
Mi problema con las versiones anteriores es que se pierde el hecho de que a quien resulta molesta la falta de fe es a Darth Vader específic…

Magia Naturalis, o cómo los druidas clasifican su magia

Habíamos hablado ya sobre la magia divina por lo que no se puede discriminar otro tipo de magia muy común que no es ni de origen arcano ni celestial; la magia de los druidas.
Como dijimos en la anterior discusión, lo que es bueno para los brujos en términos de catalogar sus conjuros no es bueno para los clérigos y paladines. De esta forma, lo que es bueno para unos no lo es para otros. Y los druidas, quienes son estudiosos de la naturaleza y otras materias, poseen un sistema propio para agrupar los efectos extraordinarios que con sus rituales paganos tienen el poder y la potestad de originar. 
La técnica de los brujos, clérigos y los sortílegos difiere ante la de los druidas en tanto que los primeros utilizan tomos con instrucciones de órdenes semánticos, verbales y materiales, los segundos utilizan oraciones y libaciones, y los terceros utilizan nada más que su propia volición y sangre. Pero los druidas utilizan su profundo conocimiento para analizar la existencia misma de la natural…

Combate social usando las mismas reglas del combate físico

Tenía esperanzas de que en el libro Ultimate Intrigue viniera algún sistema de combate social tan sofisticado como el combate físico. Sin embargo, no fue así. Por lo tanto, me he dado a la tarea de pensar en algunas ideas que puedan ojalá mejorar los combates sociales, ya sea de D&D, Pathfinder u otros juegos de rol, utilizando las mecánicas ya existentes de dicho sistema cuando sea posible.
La idea detrás de este concepto es que un combate social no debe ser mecánicamente (muy) diferente de un combate físico. En 4a edición de D&D existían los skill challenges que algunos sagazmente utilizaron para hacer desafíos sociales. No obstante, un desafío de estos solo basa el éxito en completar cierto número de tiradas. Un combate debería ser algo un poco más complejo.
Echemos un vistazo a cómo funciona un combate normal: el personaje hace una tirada (ataca) y si tiene éxito hace una cantidad de daño. Cuando un personaje haya recibido daño en exceso de sus puntos de vida, el personaje…