domingo, 24 de abril de 2016

La imperfecta sublimidad de la música de baja calidad

Y ahora algo completamente diferente...

E
n una época en la que los viniles están de moda y la gente se obsesiona (yo incluido) por escuchar la música en la máxima calidad posible, es oportuno recordar a los géneros que se rebelan contra la buena calidad del sonido, géneros como el lo-fi, el no-fi, el noise, el shoegaze y el black metal.

Producir música mezclando interpretaciones instrumentales y vocales con poca claridad de sonido es todo un arte. Lo que sigue son solo ejemplos de algunos de los maestros de la baja fidelidad.

Scott Pilgrim vs the World

No podría fallar en mencionar a Scott Pilgrim vs the World si voy a hablar sobre música de baja fidelidad y lo hago de una vez para sacarlo del camino pues, es algo que la mayoría ya conoce y si les gusta el soundtrack, querrán examinar algunas de las bandas mencionadas más adelante. Scott Pilgrim evoca el alma de los juegos de video de 8 bits. Los ruidos de las máquinas de juegos y las bajas capacidades sonoras de las computadoras antiguas son formas en las que se manifiesta esta nostalgia. La película utiliza estos ruidos para definir el tono de la historia junto con la banda sonora, grabada en la más sublime fidelidad inferior. Si pudieramos escuchar los píxeles, sonarían exactamente así.

My Bloody Valentine

Mientras otros géneros intentan que en su grabación se distinga cada instrumento por aparte, en el shoegazing y otros géneros de baja fidelidad, los instrumentos se mezclan en un solo ser monstruoso denominado muro, usualmente muro de guitarras. En otras palabras, se le puede denominar ruido. Un estruendo constante que dura toda la canción pero que está construido concienzudamente, no es ruido accidental, es ruido estético. Esto queda más que claro en una de las bandas más importantes que tiene el género. Además, en My Bloody Valentine podemos disfrutar de ruidos y disonancias especiales que en otros géneros solo podremos escuchar si el disco está rayado o el cassette se quedó al sol mucho tiempo. Es un sonido viejo, roto y desgastado, imperfectamente perfecto.

The Microphones

Para contrastar lo anterior, pues la baja fidelidad también puede ser minimalista y acústica, tenemos a los Micrófonos, quienes desplegan con sencillez los ruidos más hermosos, no en paredes indescifrables de ruidos de varios instrumentos mezclados, sino uno por uno, o en duetos coreografeados. A veces es imposible saber cuál instrumento es capaz de producir el sonido que escuchamos, o si es un instrumento del todo. Las voces son un instrumento más que experimenta con el ruido. Las letras nos recuerdan que nada es perfecto.

Mayhem

Los riffs de Mayhem se pueden escuchar detrás de la nublada oscuridad del ruido, a veces se pueden distinguir a pesar de la mala grabación y uno sabe que está escuchando algo extraordinario. Es como marcar el número equivocado en un teléfono público y llamar por error al infierno. Artistas como los responsables de los primeros discos de Mayhem o Darkthrone nos dan el privilegio de escuchar algo muy profundamente escondido y enterrado, algo que nadie debería escuchar jamás—al menos nadie vivo.

Guided by Voices

Guided by Voices es una banda que me suena a rock  grabado hace 50 años saliendo de un pequeño radio de transistores sintonizado a una emisora de radio en amplitud modulada. Paradójicamente, la banda es reciente y la estoy escuchando en FLAC. Las canciones de menos de dos minutos nos hace sentir un dinamismo que solo puede compararse a prender el radio en media canción o que sea interrumpida por otra.

The Mountain Goats

Escuchar a las cabras de la montaña es escuchar música country con letra sobre bandas de death metal que adoran al demonio a través de unos parlantes llenos de polvo, tomando ácido de motor en una vieja taberna llena de vaqueros espaciales.

Conclusión

Uno no puede esperar buena calidad de audio de una transmisión extraterrestre, un disco viejo, un cassette desgastado o un contacto con los planos inferiores. Todo lo contrario, uno espera mala calidad. Por lo tanto, no sería creíble producir este tipo de experiencias a través de los métodos ordinarios. No obstante, a través del ruido y la baja fidelidad, algunos artistas han logrado evocar esos tonos ajenos a la realidad o el presente para producir efectos de nostalgia, autenticidad o de horror. A veces vemos referencias al lo-fi en otros géneros musicales pero nada se compara a experimentarlo en su estado más puro, Es un género que trasciende la música.
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