martes, 6 de abril de 2010

La isla de Nim

Abigail Breslin estelariza esta película que es sorprendentemente buena e inspiradora. Tiene elementos bien situados, personajes interesantes y lo mejor de todo quizá es que la historia no se centra ni en el náufrago a la deriva ni en el aventurero ficticio ni en la escritora frustrada, sino en la niña que por cosas del destino queda sola en una isla sirviendo de vórtice para que las vidas de todos los demás personajes cobren sentido. Este es uno de esos casos en que, más que lo que se relata, es el cómo se relata lo más importante. Y en este caso es brillante.

La película no es perfección pura, no es fantasía ni realidad. Es ese punto medio en el que está un artista en el que todo se mezcla y para poder poner los pies en la tierra y salir de ese ciclo, necesita hacer algo fuera de lo normal.

Puntos destacables

Defectos, defectos: Nuevamente vemos que lo que hace a un personaje memorable son sus debilidades, no sus fuerzas. El hecho de que la protagonista sea una niña, torna labores difíciles en aventuras completas. La escritora es un festín de defectos de lo más interesantes, desde agorafobia (y su negación de ella) hasta múltiples personalidades y esquizofrenia.

Pelecanus ex machina: Es un concepto nuevo definitivamente. Tienen que verla para entender.

Relaciones comunes: Hay ciertas habilidades que suelen tener los personajes de ficción que siempre se relacionan entre sí, sin importar la ambientación. Quizás por eso D&D es tan exitoso con sus clases de personaje pues agrupa estos elementos comunes y luego uno los puede ver en las películas. Empatía con animales, conocimiento de la naturaleza, apariencia salvaje, proteger el bosque. Es lo que se conoce como tropes, o elementos comunes en la ficción.

~fin~
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