Duro de matar es una película que engloba los mejores elementos de la Navidad. Al principio de la película, John McClane es un patán soez pero durante el filme vemos como McClane se ve transformado. Al final de la película, cuando emerge todo ensangrentado y quemado, su esposa apenas puede reconocerlo. ¿Y cómo se refiere a él al verlo? "¡Jesucristo!" El nombre del niño cuyo nacimiento presuntamente se celebra en el día de Navidad. Pero esta transformación también es espiritual. Al final de la película John McClane emerge como una mejor persona. En otra película clásica de la Navidad, Mi Pobre Angelito, podemos ver la misma trama: el protagonista queda atrapado solo en la casa y debe defenderse de unos ladrones utilizando trampas con extrema violencia. Tanto Kevin McCallister como John McClane son personajes llenos de este espíritu creativo de la Navidad. Otra razón por la que Die Hard es la película navideña perfecta es que está llena por todas part...
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